Origen del proyecto
Lo que empezó como hobby terminó construyendo mi criterio de diseño.
Travel of Vapers fue una escuela real de producto: investigación, formulación, packaging, comunicación, atención al cliente y venta directa. Cada decisión tenía consecuencias visibles: si el diseño no comunicaba, el producto no destacaba; si la experiencia fallaba, el cliente no repetía.
El trabajo integró producción artesanal bajo criterios de control, estudio de mercado, identidad visual, campañas sociales, logística y soporte. Más que una marca, fue un laboratorio de aprendizaje sobre cómo una experiencia se construye desde el primer estímulo visual hasta el momento de uso.
Identidad visual
Un pasaporte sensorial: cada producto debía sentirse como una ruta.
El logo se planteó como un sello de viaje. El negro profundo construye elegancia y contraste; el cian y magenta neón aportan energía nocturna, tecnología y presencia en ferias, redes y piezas impresas.
Una identidad pensada para viajar entre ciudad, sabor y recuerdo visual.
Negro, cian y magenta para destacar frente a envases más genéricos.
Cada sabor funciona como una pieza de un sistema, no como un producto aislado.
Sistema de sabores
21 destinos, 21 historias visuales y una lógica de colección.
El naming conectaba ciudades con sensaciones: frío, bebida, postre, fruta, café, tabaco o frescor. La dirección visual debía hacer que cada etiqueta tuviera personalidad propia sin romper el sistema global de marca.
21 destinos diseñados como sistema
Atlas sensorial
En vez de presentar sabores sueltos, la marca construyó un mapa: cada ciudad tenía personalidad, familia sensorial y una promesa visual reconocible.
Dirección gráfica
Cartelería, familias de producto y composición visual.
Las piezas agrupaban sabores por universo sensorial para facilitar exploración y decisión: frutales, frescos, tabaquiles y gourmet.



Mercado y operación
Una marca llevada de la pantalla a ferias, ventas y logística nacional.
El proyecto no se quedó en una identidad gráfica. Lideré presencia en eventos, gestión de staff, ventas por Instagram y Facebook, coordinación de envíos, formatos de producto y experiencia de atención. La marca funcionaba porque diseño y operación avanzaban juntos.
- Venta directa y comunicación visual para redes sociales.
- Gestión de pagos, envíos y atención postventa.
- Diseño de piezas para ferias, concursos y activación comercial.
Packaging y formatos
Diseñar para ser visto, enviado, usado y recordado.
La experiencia se trabajó desde formatos de 30ml, 60ml y 100ml hasta piezas de venta, fotografía y comunicación. Cada decisión de packaging debía equilibrar identidad, legibilidad, coste, transporte y percepción de calidad.


Producción real
Marca, producto, equipo y contenido funcionando como sistema.



Herramientas y competencias
Un proyecto antes de la IA, construido con oficio, criterio y ejecución.
Aprendizaje profesional
El ADN de mi forma de diseñar nació aquí.
Travel of Vapers me enseñó a pensar como diseñador de producto antes de tener ese título: investigar, crear una marca, construir un sistema visual, operar un negocio, escuchar clientes y mejorar la experiencia completa. Es una pieza clave para explicar mi evolución hacia UX/UI.
Volver a proyectos